martes, 28 de agosto de 2018

Un maremoto de ideas, emociones y sentimientos

EL JUEGO DE MOVIMIENTOS AUDIOVISUALES EN UN DOCUMENTAL COMO MÉTODO NARRATIVO PARA LA CONCIENCIA Y REFLEXIÓN DEL ESPECTADOR



Ralentizaciones. Raccontos. Nadires. Planos abiertos y cerrados. Planos secuencias. Planos de inserto. Superposiciones de escena, cambios abruptos de foco, saltos bruscos de eje. Tantos juegos de escenas que hacen que lleven al espectador a una paranoia que es a la misma vez un estado de conmoción y estado de conciencia para reflexionar porqué fue que pasaron tales problemas. Eso es "La Mula, el Niño y el Vendedor; un documental de corte social que juega mucho con las metáforas audiovisuales, las cuales concientizan al televidente de lo que se está viviendo, haciendo y denunciando. Se nota mucho la influencia de los documentales de vivencia que a Joche tanto le gusta filmar, en su diario vivir, en su casa, en los eventos a los que él asiste. ¿Y porqué "documental de vivencia"? Por una sencilla razón: le observamos hacer un comparativo de la realidad vivida con la vivencia de él, durante una terapia de su esposa, mientras él se sienta a practicar en la pianola o piano "honky-tonk" que posee su hermano Yiyo, donde los hijos de éste, hablamos de Luna e Inti, se sientan a tocar.

Observamos el crudo montaje de este documental, que de por sí es desgarrador; el juego de planos, el "revolcón sentimental" que producen los cambios abruptos de montaje, hace que el espectador entre en un estado de conmoción, es más... se podría concluir que el realizador, en este caso hablamos de Joche, entra en un estado de catarsis donde esas energías, se libran en los manejos del montaje del documental, que está compuesto de un juego que comprende intertextos, cambios de foco, saltos bruscos de eje, ralentizaciones, raccontos, disolvencias y sobreencuadres. Podemos decir, que estéticamente Joche rompe en este documental con la ley de continuidad cinematográfica o raccord, entiéndase el anglicismo "raccord" como "la relación que existe entre los diferentes planos de una filmación, a fin de que no rompan en el receptor, o espectador, la ilusión de secuencia". (Agencia La Nave, 2014). ¿Y cómo rompe Joche con la ley de raccord ya mencionada acá? A base de efectos audiovisuales, entre los cuales se enlazan planos de inserto, superposiciones focales, saltos bruscos de eje, nadires y ralentizaciones, reitero, con el propósito de crear en el espectador un estado de paranoia o frenesí.

Lo mismo que Joche hace con el manejo de imagen en el documental, así mismo hace con el manejo del sonido; escuchamos a lo largo del documental varios efectos sonoros tales como delays, reverberaciones, flangers, superposiciones sonoras, entre otras. Si bien observamos un sonido natural tanto en las entrevistas como en la alabanza de Joche, escuchamos que se encuentran repeticiones de voces, como por ejemplo, la frase "Sólo la muerte y la guerra por el poder" dicha por una de las señoras manifestantes de La Alpujarra, se escucha cinco veces en forma repetitiva. Se puede notar la presencia de ralentizaciones sonoras, cambios de tonalidad, durante una marcha indígena en Medellín y durante la alabanza cantada por parte del autor, hablamos de Joche.

Nos compete entonces, hablar sobre la distorsión de imágenes y sonido que se aprecian en el documental. ¿Por qué la razón de todo este manjar de distorsiones? ¿Qué utilidad tiene jugar con las imágenes y el sonido en medio de un producto audiovisual? Por una sencilla razón: el autor se propone a hacer que el espectador entre en un estado de "paranoia reflexiva". Una paranoia reflexiva, me explico, en mi concepción es una especie de "paranoia" o frenesí, locura y distorsión de la realidad que hace que el lector, espectador o persona, entienda la razón de las cosas. Que entienda porqué para tener una reflexión sobre la realidad vivida, debe pasar por un estado de frenesí que conlleva a vivir distintos estados de ánimo. (Palomar Vozmediano, 2008) nos habla de "un carácter paranoide de toda actividad reflexiva; filosófica, científica o cotidiana". Es decir, que si bien la cotidianidad nos distrae de la realidad que se vive, se busca con esta "paranoia" aterrizar en la realidad que estamos viviendo, algo que es paradójico.

Básicamente, y para concluir, el documental es de carácter metafórico. La metáfora como base de la narración, empleada a través de sus diversos planos, encuadres y distorsión de sonidos, mantiene una coherencia absoluta con las historias que se están narrando, hablamos de la guerra, los testimonios cruentos y la cruda realidad que se vive hoy. Es más, quién sabe si hasta el sol de hoy los clamores de las mujeres mayores de edad, se habrán escuchado como clamor universal, clamor espiritual, clamor de la esperanza. Personalmente opino que este proyecto documental, "La Mula, el Niño y el Vendedor" es un trabajo bien hecho, donde se busca que el espectador llegue a un estado de conmoción reflexiva, un frenesí donde busque que el espectador se haga preguntas morales respecto al asunto del documental, todo esto reflejado en el manejo del sonido expresivo, entiéndase este término como "cuando todos los ruidos, palabras o música son producidos por elementos que no pertenecen propiamente a la realidad que se describe o narra". (Ripoll, 2008). Escuchamos en el documental que el autor hace mucho énfasis en el sonido asincrónico, cuyo término lo define (Zavala, 2005) como "precedido a la imagen o que tiene total autonomía frente a ella". De ahí que el documental toma cierto carácter metafórico cuando la amalgama de efectos sonoros en el documental significa la vivencia del autor, significa el clamor universal de un país ante una guerra de nunca acabar, una violencia cruel y desmesurada hacia la gente inocente, los que no tienen culpa de nada. Ese es el mundo frenético de "La Mula, el Niño y el Vendedor"; un frenesí que crea conciencia.

Como último detalle, cerraremos con las palabras que Joche, a modo de canto, hace una alabanza en medio del producto fílmico:

♫ "Todos buscaremos el nombre de la victoria cuando en son de paz, de paz, de bendición, de alegría y sanación..." ♫

BIBLIOGRAFÍA

Agencia La Nave. (14 de Enero de 2014). Agencia La Nave. Obtenido de El raccord o continuidad cinematográfica: http://blog.agencialanave.com/el-raccord-o-continuidad-cinematografica/

Palomar Vozmediano, J. (2008). El paradigma paranóico. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.

Ripoll, X. (01 de Enero de 2008). El lenguaje del cine. Obtenido de http://www.xtec.cat/~xripoll/sonido.htm

Zavala, L. (2005). Del cine clásico al moderno. Cine Clásico, Moderno y Posmoderno , 46-52.

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