martes, 6 de junio de 2017

La vida del habitante de calle desde los ojos de un documentalista antioqueño

En realidad Solanita era el alma de la película.
La perrita que acompañó a Joche en sus días, en este momento
está al lado de Papeleto, quien la consiente en este duro trasegar por la vida. 

Quiero comenzar esta publicación, con suposiciones que debo puntualizar de manera formalmente.

Amigo lector, ¿te imaginas un domingo al caer la tarde, estando en el barrio Castilla, sin tener ni un solo centavo para costearte el pasaje, debes sin más ni más emprender un camino de a pie por tres horas hasta llegar a tu vivienda en Itagüí? ¿O permanecer más de tres días viviendo debajo de un puente donde únicamente tienes que sobrevivir con restos de comida, siendo el trabajo de reciclador el único elemento de subsistencia?

José María Barrientos, conocido bajo el alias de Papeleto,
es el héroe de la historia de la producción "Vuelo de gallinazos",
grabado con habitantes de la calle bajo la dirección de
Joche Restrepo para el colectivo Akabí Comunicaciones,
con guión de Cruz Mauricio Correa y Papá Giovanny como co-productor.

Debe ser duro llevar una vida de habitante de calle, sufrir penurias, tristezas, golpes que nos da la vida... Algo esencial para recordar, pues nuestros amigos Papeleto, el Ojón, la Chucha, Aranguito y Terry nos lo explican mejor.

Los dos amores de Jhon Mario Restrepo, alias "Mense" o "el Ojón".
En la derecha, Deisy Carolina alias la Flaca, quien los acompaña
a pedir mercancía a las casas de doña Ruth y doña Olga en el barrio La América.
A la izquierda, alias "Chucha" o "Chachu" como Mense la llama cariñosamente
en su idioma de decir las palabras de forma invertida, quien los acompaña
durante la estadía en Barrio Triste y el paseo a Sopetrán. Con "Chucha" fue que
"Mense" se ha dado mucho cariñito durante el resto de la película

La cuestión es sencilla: "Formas de gallinazo" (o bien, "Vuelo de gallinazos"), es una obra maestra que nos señala la vida y las aventuras de un muchacho alto, de cabello enmarañado, tenis, pantaloneta roja, camisa blanca y saco negro. Se trata de Armando Rivas, quien responde al seudónimo de "Papeleto", un tipo que desde mucho tiempo vive en una cueva al lado de sus amigos, es decir debajo del Puente de Colombia en la Avenida Regional. Convive al lado de una perrita, llamada Solana, y sus amigos Jhon Mario Restrepo, "el Ojón" (o "Mense", en la obra, apodo característico de él debido a su costumbre de decir las palabras al revés), sus novias "la Flaca" (apodo de una chica cuyo nombre de pila corresponde al de Deisy Carolina, mujer de cabellos rizados y que viste camisa manga sisa y bermudas) y "Chucha" (una chica de cabello corto, blue-jeans y blusita manga sisa que reemplaza a la anterior), Álvaro Suarez alias "Terry", músico de profesión que carga una flauta y toca varias melodías durante su estadía en la calle, además de su bilingüismo, Ana Delia alias "Juanita", una mujer de raza indígena, que vive en Barrio Triste, acreedora de una deuda de Papeleto (razón por la cual retiene unos días a Solana) y que está embarazada de una niña, a la cual "Papeleto" le pone por nombre "Mariposita" en un viaje al Occidente Antioqueño, y Javier Arango, "Aranguito", un filósofo que decidió la vida de la calle, convivir con "gamines" pese a su amplia sabiduría, y quien tristemente fue asesinado en marzo del año 2009.

Papeleto, Mense y la Flaca en su quehacer más habitual:
recoger materiales de reciclaje por la ciudad. 


UNA NOCHE EN BARRIO TRISTE

Álvaro Suárez, alias "Coco" o "Terry", el flautista
de la manada, acompañando a Papeleto en una farra con
dos señoras. Años después Coco falleció víctima de una
tuberculosis luego de tantos años viviendo en la calle. 
El barrio "Corazón de Jesús", conocido por toda la cultura paisa como "Barrio Triste", es un lugar donde confluyen los talleres de mecánica automotriz, sitios de venta de artículos de segunda o chatarrerías, talleres de pinturas, restaurantes de corrientazos y cómo no, los habitantes de calle que le dan color al sitio que comienza desde la avenida San Juan o calle 44, partido por la mitad por la línea B del Metro mediante la estación Cisneros, y termina en inmediaciones de la Plaza Minorista con Avenida Regional, rodeado siempre de la imponente y pintoresca creación de estilo gótico, la Iglesia Catedral del Sagrado Corazón de Jesús construida con adobe de barro cocido, similar a la Iglesia del Perpetuo Socorro ubicada frente a la estación Exposiciones del Metro. Es una noche de farra y nos encontramos a varios habitantes del sector, entre ellos Papeleto, Terry, el Ojón, Coco y Aranguito, que están en plena calle jugando a las apuestas. Durante el momento de relajación unos "paras", sustantivo utilizado por Papeleto para referirse a las personas que le llevan la contraria, cogen a Terry entre cuatro y con un puñal le hieren la oreja, dejándolo desangrado al parecer por problemas de dinero.

COMO TODO TRABAJADOR, A CUMPLIR SU MISIÓN

Jhon Mario Restrepo, alias "Mense" o "el Ojón".
A diferencia de Papeleto, este personaje posee una
vasta cultura y una habilidad para decir las
palabras al revés, y una malicia con la que maneja
las situaciones que se le vienen a él, a su novia
(independiente que sea Chucha o la Flaca)
y un humor negro bastante marcado.
Es el mejor amigo de Papeleto
pero a la vez su "conciencia", una especie de
Pepito Grillo viviente. 
Nos encontramos en el Occidente de Medellín, en el Barrio La América. Durante la jornada, miramos a nuestros héroes Papeleto, el Ojón, la Flaca y la perrita Solana, caminando con una vieja y destartalada carreta que se usaba como medio de transporte de carga en el siglo pasado en los pueblos con la intención de llevar mercancía. La primera estación de Papeleto fue: la casa de doña Ruth, una señora muy humilde que vive de su pensión, y que vive acompañada de sus nietos. Una nieta de doña Ruth fue la primera en avistar la presencia de aquel comensal, que estaba apurado por el hambre, y apareció doña Ruth que le preguntó por su vida, luego de tantos ires y venires en este duro trasegar. Doña Ruth muy amable le bajó sus mercancías, los materiales que servían de reciclaje para que Papeleto se ganara su sustento, pero el Ojón, aprovechando la distracción se mete a la casa a llevarse unos bananos que ella poseía en su cocina. Poco después llegaron a la casa de una señora de nombre Olga; y luego de que el Papeleto fuera víctima de otra de las chanzas del Ojón, éste le discutió de una manera muy grosera, lo que ofendió a doña Olga, quien, al pedirle Papeleto algo más que materiales de reciclaje lo trató de "perro ladrón"; incluso llegaron a otra casa, donde sin mucho éxito pidieron el material que había que llevar, y se quedaron junto a una anciana de unos 80 años en desempleo, departiendo a tal punto que Papeleto la iba a invitar a la cueva (entiéndase "cueva" como el sitio de encuentro de los amigos de Papeleto, en la avenida Regional debajo del puente de Colombia) con sus amigos... Hasta le tuvo que rechazar unos dulces a una muchacha que muy amablemente le ofreció. Era tal el fracaso que, al llegar a una avenida cerca al Estadio, Papeleto estaba estorbando frente a un tráfico innumerable de carros, esta situación causó el estrés y la furia de uno de los conductores, que lo increpó diciéndole las mil y una verdades a punta de palabras soeces. "Lo bravearon al Papeleto", exclamó Mense totalmente socarrón, sumergido en la más profunda de sus burlas hacia su mejor amigo... La situación le fue adversa a nuestro héroe, que llegó "como perro castigado" al negocio de un patrón de reciclaje apodado el "Canario Gordo" recibiéndoles lo poco que reciclaron, pero advirtiéndole a Papeleto que están matando mucho "desechable" (palabra despectiva con la que la gente de la alta sociedad se refiere a los habitantes de calle) en la ciudad.

LA VIDA DE LOS HABITANTES DE CALLE: REUNIÓN, RECOCHA, ALMUERZO Y PLAN DE AMIGOS

Javier Augusto Arango, alias Aranguito, Placero, Fabuloso,
el Maestro o El Mono. Su absurda muerte ocurrida en marzo
del año 2009, a manos de dueños de plazas de vicio en Medellín
conmocionó no sólamente a Joche, Papá Giovanni y a Cruz
Mauricio, sino que también ,arco un bache irreparable para
la producción de "Formas de Gallinazo". Cabe resaltar que
de todos los miembros de la manada, el que más sabiduría
poseía era Aranguito, quien ha sido filósofo, orador, literato,
nadaísta y hasta docente de filosofía. 
En horas de la tarde, Papeleto se reúne con todos los muchachos de la bandada: el Ñato, la Caponera (alias de Luz Dary Cano, no confundir con "Caponera", personaje de "La Maleta de Manfredo" muerta en prisión), el Ojón y su nueva novia la Chucha, Ruth, Terry el flautista, la perrita Solana y Aranguito. Ellos se distraen en plan de amigos en la Avenida Regional debajo del Puente de Colombia, cerquita a Barrio Triste, mientras Terry toca con su flauta algunas melodías de la famosa canción "Killing me softly" de la cantante afroamericana Roberta Flack, que Chucha intenta tararear, aparece Caponera con una carta que le escribieron, la cual lee de manera pausada. Todos ponen completa atención, excepto una mujer con los pezones a medio mostrar, que se retuerce en medio del escenario debido a estar bajo los efectos de la droga. Cuando llega el momento del almuerzo, Papeleto llama a su perrita Solana y con sus manos coge los fríjoles con arroz que les llegaba a los muchachos del refrigerio, para que Solana se alimente. Poco después el Mense le compone una rumba para que Papeleto muestre sus dotes de bailarín; "Letopape laiba" (Papeleto baila), así reza la canción, con la acostumbrada manera de decir las cosas al revés del Ojón. De vuelta a Barrio Triste, Papeleto encuentra a dos mujeres muy hermosas, las cuales le ofrecieron unos caramelos con coco, maní y chocolate traídos del Eje Cafetero. Papeleto en su visión onánica, morbosa y sexualmente obsesiva sobre las mujeres, besó la mano de una de ellas, con la intención de tener intimidad, pero éstas lo rechazaron y pusieron pies en polvorosa, aduciendo que éste las iba a violar. Poco después unos trabajadores del sector lo detuvieron en su acometida.

SOLANA ES RETENIDA POR UNOS CENTAVOS... Y FESTEJAN SU LIBERTAD CON UN VIAJE AL OCCIDENTE ANTIOQUEÑO 

Ana Delia, mujer de raza indígena conocida bajo el alias
de Juanita. Esta mujer, con cinco meses de embarazo
los acompaña al occidente antioqueño, y Papeleto se hace
cargo del bebé y de la propia Juanita, al perdonarle ésta la
deuda por la cual le retenía a la perrita Solana. 
Papeleto, parafraseando a (Muñoz y Gaviria, 1998), se ha visto envuelto en un "ganso ciego" tras deberle 50.000 pesos a Juanita (alias de Ana Delia, una muchacha de raza indígena que lleva cinco meses de embarazo). Como escarmiento, Juanita decide hacerse a los cuidados de la perrita Solana para que Papeleto y la manada no la vieran, ya que éste decide no pagar la deuda. Poco después la manada regresa a Barrio Triste, pero ésta vez con la intención de llevarse a Solana haciendo caso omiso de lo que dice Juanita. Ante los gritos desesperados de Juanita, Papeleto no quiso ceder y de una se fue con el trofeo: la perrita Solana. Es tanto, que los muchachos celebraron en grande: Papeleto les propuso un paseo al Río Cauca, en el sentido occidente yéndose con toda la manada para unos manantiales en el municipio de Sopetrán. Entonces, nuestros héroes toman como sendero la antigua carretera al Mar que del corregimiento de San Cristóbal subía para el páramo de las Baldías (Boquerón), y que a partir de ahí tomaba dirección abajo hacia el corregimiento de San Sebastián de Palmitas. Más abajo de Palmitas, en dirección a San Jerónimo, en medio del hambre y la necesidad nuestros amigos hablaban de la aventura que van a vivir allá y del nacimiento de "Mariposita", nombre hipotético puesto por Papeleto para el niño que lleva cinco meses en el vientre de Juanita. En ese entonces el sabio "Placero" no aguanta más su deseo de hacer sus necesidades en medio de la carretera, y al mero estilo de Pedro Rimales, "muy tranquilo se fue ensuciando en medio del camino" (Jaramillo Londoño, 1961), con la consabida burla por parte del Ojón. Poco después encontraron vivienda en un cambuche por las veredas de Sopetrán, que les alquiló el dueño de una finca. Allá pasaron toda la noche, y al amanecer fueron a conocer la finca y la maquinaria con la que trabajaban.

La quebrada Tahamí, que purificó a los habitantes
de la cueva en el Occidente Antioqueño. 
Después de pasar un mediodía y almorzar en la cabecera municipal, los tripulantes llegaron a la quebrada; es una piscina natural de aguas cristalinas y que le brindaba belleza tropical al municipio, además de un suave, fresco y cálido manantial con aguas que le llegaban al río Cauca. Allá llegaron todos con la disposición de relajarse, mas quien disfrutó del paseo fue el Papeleto, que como Adán, como Dios lo trajo al mundo, se sumergió en las aguas cristalinas de dicho manantial, junto con Aranguito, a purificar sus cuerpos vueltos nada producto del smog de la ciudad, el polvo de la calle, los olores típicos de las sustancias químicas que desprendían de sus cuerpos y cómo no, de sus secreciones humanas. Era tal la diversión que quisieron invitar a Juanita con ropa y todo a disfrutar del charco del manantial. Como nuevos, nuestros héroes llegaron al corregimiento de Sucre, en el municipio de Olaya, a disfrutar del calor de los 33 grados centígrados de temperatura típicos de las riberas del Cauca.

RECORDAR QUE SOMOS SOLAMENTE UN SOPLO Y NUESTRA VIDA ES UNA SOMBRA QUE PASA

Un clásico de la salsa pregona de esta forma: "Por cada risa, hay diez lágrimas". Luego de que Papeleto y el flautista se fueran con dos mujeres a gozar de una buena rumba al son de la salsa en Barrio Triste y sin pagar las bebidas, presencian el infausto desenlace. Un grupo ministerial de alabanza y adoración ameniza el luctuoso evento, el evento de la muerte de la gran amiga Juanita. Yaciente en un ataúd de madera junto al bebé que llevaba en su vientre, Juanita atrajo a las multitudes del sector con tal de tributarle el último adiós, poco después vemos a un Papeleto que llora desconsoladamente ante el féretro donde reposaban los restos de Juanita, no obstante muchos le echan la culpa por su muerte, y él en son de venganza tira al aire unas cuantas monedas para que la multitud recoja. La misma suerte labraría y esta vez en 3D o en la absurda realidad, nuestro héroe Javier Arango, Aranguito. Muerto en la calle por cuatro balazos en la espalda, fue hallado el sabio de barba bien poblada, cabellos rubios bañados en polvo por el duro trajinar de la calle que acompañaba a Papeleto en sus andanzas.

Papeleto encontró lo que quería.
Una mujer que lo apoyara en todo, que lo quisiera, una excelsa compañía.
Y a su lado como siempre Solana, la mascota que estuvo con él
en las buenas y en las malas. 
CONCLUSIÓN

Papeleto al fin encontró lo que quería. Quería llevar una vida de gallinazo escarbando por todos los basureros del relleno sanitario El Guacal en Heliconia, a ver si encontraba objetos de valor, volando como los gallinazos, a tal punto de reposar debajo de un árbol de guayacán, al lado de una novia, una mujer que lo acompañe y lo apoye en todo, y Solana, la mascota, la perrita que siempre lo ha acompañado en las buenas y en las malas, en su duro y largo caminar por la vida de calle, de soledad, de vagancia... pero también, de esperanza.

BIBLIOGRAFIA

Gaviria, Víctor. (1998) La vendedora de rosas.
Jaramillo Londoño, Agustín. (1961) Testamento del Paisa (1ra. edición), Editorial Bedout, Medellín, Antioquia.

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